domingo, 3 de enero de 2016

Hermosa soledad

De vez en cuando, me gusta revisar mis dibujos antiguos.
A menudo tengo la impresión de que son muy malos
y en algunos casos llego a dudar de que los haya hecho yo.
Los rompo a menudo haciendo un esfuerzo sobrehumano,
para lo cual necesito dejarme levar por el arrebato.
Espero tener siempre el valor de dejarme llevar por estos impulsos.

"Hermosa soledad" Jimmy Liao

miércoles, 30 de diciembre de 2015

"La pura observación es transformadora"

Simone Weil

silencio

Ahora, cuando todo el mundo me mira, yo me escondo.

esperando a vivir

Vivir en un museo. Eso hacía ella.

Su casa

Vivir en un museo. Eso había hecho yo toda mi vida.

martes, 15 de septiembre de 2015

paseos nocturnos

Elegir la dirección por la que ir de forma repentina, como si no importara la decisión que tomamos.
Caminar sin saber a donde ir.
Observar con calma rincones escondidos y sin interés.
Cogerse al otro para no pasar frío.

Entender la vida como un paseo, nocturno, recreándonos en los detalles.

lunes, 13 de julio de 2015


huida en cautiverio

Sigo buscando libros que me conozcan, que me enfrenten con una realidad demasiado turbada por el deseo de existir.
También tú, con tus viajes y tu obsesión por alejarte y acumular experiencias, arrastras contigo tu jaula de un extremo a otro del zoo. Cada uno tiene su propio cautiverio, dice Amos Oz mientras yo persigo mi presente.


miércoles, 10 de junio de 2015

viernes, 24 de abril de 2015

Y en esa contradicción entre querer exprimir la vida al máximo pensando que pasa demasiado deprisa y el no saber respirar a fondo la esencia de cada momento, vuelvo a encontrarme ennun lugar nuevo.

jueves, 5 de febrero de 2015

estar vivo para ti

Sigo vivo,
para que siempre tengas un lugar al que regresar.


Begoña Abad dedica así los libros a sus hijos. Con la declaración de amor más fuerte que existe, la de seguir viviendo.

martes, 2 de diciembre de 2014

valor

Llega un momento en que es necesario abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares. Es el momento de la travesía. Y, si no osamos emprenderla, nos habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos.

Así definía hoy Pessoa mi falta de valentía, entre mis libros.

sábado, 1 de noviembre de 2014

lunes, 19 de mayo de 2014

desbastando el tiempo

Hay personas y lugares que consiguen detener el tiempo. Que hacen que los sonidos y los olores se nos presenten más intensos, y las luces nos descubran solo los detalles y rincones importantes, dejando las prisas en las más profundas sombras.  

lunes, 7 de abril de 2014

los que se quedan

Y siempre nos quedará la duda de si la vida continua cuando nosotros no miramos.

viernes, 4 de abril de 2014

Quizá estar vivo sea esto, perseguir instantes que mueren.

Muriel Barbery

lunes, 31 de marzo de 2014

falsa huida

Irse es menos difícil sabiendo que hay gente esperando tu regreso.

miércoles, 19 de marzo de 2014


Dulce nana del olvido

Mi falta de atención me atormenta cada día.

Intento convivir con la dispersión, con el desinterés hacía los estímulos del mundo, pero no lo consigo. Mi existencia, que siempre se había mantenido en la sombra pero muy despierta, ahora se está volviendo vacía incluso para mí misma. Estoy difuminándome poco a poco.

No poder sobrepasar la superficie de las cosas me lleva a una perdida de identidad irreparable. Me ahogo al no poder mirar. Las cosas pasan por delante de mis ojos reclamando mi atención, pero mi mente no quiere profundizar.

Me cuesta levantar los ojos. Me cuesta mantener la mirada. Me supone un gran esfuerzo escuchar o sumergirme en las profundidades de un libro, en los matices de una luz, en la sensibilidad de un proceso lento y ascendente.

Sigo en busca de mis monstruos, de esas obsesiones que no me dejaban dormir.

Se han diluido en un mundo multipantalla y unidireccional. En un sistema de miras cortas donde no se presta atención al horizonte, y los ojos encuentran freno a un metro de la cara. En un mundo virtual distraído que no deja sitio a la reflexión o al entusiasmo. Un mundo que convierte todo en translucido para que miremos a través de la superficie. Que no presta atención al pasado porque ni tan siquiera observa su presente.

Mi cámara de fotos, abandonada en un armario en un exceso de arrogancia del pasado; es hoy la única capaz de devolverme el alma. O en ello confío.

lunes, 17 de marzo de 2014

Como los murciélagos, nuestra ausencia mide las distancias por el eco.
Ramón J. Sender